Tom Jobin - «Brasil no es para principiantes.»





—Casi 60 años amando a la chica de Ipanema—


   Brasil no solamente es sinónimo de los carnavales de Río de Janeiro, sino también de la bossa nova. Un género musical que en voz de la cantante Astrud Gilberto convierte la música en un cántico celestial. Y ahí fue donde nos empezamos a enamorar de la chica de Ipanema.


1964 -Astrud Gilberto - La chica de Ipanema



   La música brasileña de los 60 tenía como seña de identidad precisamente la bossa nova. Grandes compositores e intérpretes, en aquella época nos eran aún desconocidos para la gran masa musical. Elis Regina, Vinicius de Moraes, Toquinho, João Gilberto, Caetano Veloso o Chico Buarque los fuimos conociendo poco a poco con el paso de los años, pero en los 60 aún no nos eran excesivamente reconocibles. Y de lo poquito que yo recuerdo de aquellos días en concreto era el superfamoso tema de “La chica de Ipanema”. Ritmo y sensualidad cantada por Astrud Gilberto. Pero ¿quién era la auténtica chica de Ipanema, mundialmente conocida gracias a esta canción? He investigado y parece ser que la historia es la siguiente: 

   Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes eran, en 1962, grandes amigos y trabajaban juntos en la idea de renovar la música brasileira. Frecuentaban un bar de Río de Janeiro situado en el barrio de Ipanema. Cierto día se quedaron mirando el paso de una linda muchacha morena, contoneándose, camino de la playa. No es la de Ipanema la mejor playa de Río de Janeiro, sino Copacabana. Ciertamente, aquella "garota" (chica, en brasileño) tenía algo especial en su mirada, en la forma de caminar. Y no será porque en aquellos lugares no abunden las mujeres espectaculares. 


Frank Sinatra & Tom Jobin - The Girl From Ipanema



    En sucesivos encuentros en el mismo bar, Jobim y Moraes volvieron a encontrarla. Hasta que la abordaron y supieron su identidad: Heloísa Eneida Menezes Paes Pinto, de diecisiete años. Músico y letrista, que estaban muchas veces con amigos sentados ante un velador, silbaban al paso de la joven. Como cualquier fémina sabedora de su atractivo, se sentía halagada, aunque sin hacerles caso. Heloísa era una estudiante que preparaba su entrada en la Facultad de Derecho y quería asimismo graduarse en Periodismo, como finalmente haría, combinando ambas carreras. Lo que ella ignoraba es quiénes eran aquellos dos atrevidos hombres que la piropeaban; no sabía que se trataba de un compositor de gran inspiración y un poeta de enorme talento. 

    Heloísa (en brasileño se escribe con hache) inspiró a Vinicius de Moraes la letra que luego se la mostró a Jobim quien compuso una pieza que iba a ser símbolo de la bossa nova, ritmo que había empezado a conocerse cuatro años antes, en 1958. Con la sugestiva voz de Joao Gilberto, uno de los más grandes intérpretes de Brasil, sobre todo en ese ritmo, "La chica de Ipanema" dio la vuelta al mundo. 

    Entre tanto, Heloísa vivía ajena al éxito de la canción, de la que había sido inesperada musa. Un amigo le puso al corriente. Parece que Jobin "le tiró los tejos", pero ella no le hizo caso. Y en 1966 contrajo matrimonio. Ahora es conocida como Heloísa Pinheira, por el apellido adquirido de su marido. 

    Conforme fue pasando el tiempo, los brasileños pudieron por fin conocer a la mujer que había inspirado la famosa y popularísima canción. Se convirtió en uno de los más conocidos rostros femeninos del país, reclamada por todos los medios informativos, y luego convertida en modelo y presentadora de televisión. Hasta apareció en la portada de Playboy dada su notoriedad y por supuesto su explosivo físico, que seguía manteniendo. 

    Ella no obtuvo derechos de ninguna especie de "La chica de Ipanema", pero aprovechó para montar primero un negocio de ropa y otro más de cosméticos, que llevan como marca la del título de la bossa nova en cuestión. Enterados de ello, familiares de Vinicius de Moraes (fallecido en 1980) y de Jobim (que murió en 1994) emprendieron acciones legales contra Heloísa, alegando que ésta se aprovechaba de un nombre que no le correspondía en absoluto. Pero los jueces fallaron a favor de Heloísa, quien a sus sesenta y nueve años, todavía plena de belleza y con un cuerpo llamativo, dejó resuelta su vida con esos prósperos negocios con sede en Río de Janeiro y Sao Paulo. Hoy tiene 75 años. 

    De vez en cuando, Heloísa se pasa por aquel bar desde el que Jobim y Moraes la descubrieron. El local cambió de nombre, como era de esperar y se llama "La chica de Ipanema". Heloísa pasa de largo, pero cada vez que divisa el letrero no deja de pensar en la canción. Y en el azar de la vida.

Heloísa Pinheira a los 17 años

Heloísa Pinheira a los 71 años con su hija


    Ya lo sé, el primer sorprendido fui yo al comparar las dos fotografías. Y no hay error en la datación de las fotos.


Roberto Carlos, Caetano Veloso - Garota de Ipanema ( Ao Vivo)





Juan Carlos Marina Bilbao