Un
millón de veces la cantamos. Un millón de veces nos emocionamos con ella. “Al
vent”. Tuve la fortuna de asistir a varios conciertos de Raimon a lo largo de
mi juventud, pero ninguno como el que se celebró en el Pabellón de Deportes en
Madrid en febrero de 1976. Habían transcurrido escasamente tres meses desde la
muerte del dictador y allí nos metimos una tropa enorme para jalear las
canciones del compositor setabense. A veces se oían más los gritos de
¡amnistía! ¡libertad! que las propias canciones de Raimon. Por allí andaban en
la fila 0 los Gabriel Celaya, José Hierro, Simón Sánchez Montero, Marcelino
Camacho y un jovencísimo Felipe González, y otros personajes aún semiproscritos . Como
es lógico yo no estaba en la fila 0.
Y aquí
está “Al vent”. No existen grabaciones de 1976 (faltaría más, la tv la
manejaba quien la manejaba) pero bueno, tenemos una buena grabación de 1993
donde aparecen Paco Ibáñez, Serrat y alguna que otra muchacha con pelambrera en
la sobaquera (pero este es otro tema):
Y sí.
Pasamos miedo, mucho miedo, aquel día. Quien conoció el Pabellón de aquella época se acordará
que era una auténtica ratonera. Arriba estábamos rodeados por la llamada Policía Armada. Ante el ambiente tan caldeado si se hubieran
realizado cargas policiales la masacre estaba asegurada. Y no andábamos tan
descaminados en lo de tener miedo en ese recital. Un mes escaso después se produjeron los llamados "Sucesos de Vitoria" donde hubo cinco muertos gracias a la carga policial en la iglesia de San Francisco de Asís ordenada por el ¿Señor? Ministro de la Gobernación, un tal Fraga Iribarne. Con motivo de dicho
acontecimientos Lluis Llach creó una fastuosa y clamorosa obra contra la
violencia: “Campanades a morts”:
Los jóvenes
éramos un hervidero en aquella época. No digo que ahora no lo sean, pero los
momentos históricos que se vivieron fueron únicos para vivirlos como veinteañero.
La música era la lanzadera de emociones que resultaba imposible de parar en
los recitales, por ejemplo, de los Colegios Mayores en Madrid. Ahí seguí yo a
un sinfin de cantautores: Quintin Cabrera, Pablo Guerrero, Quilapayún, Olga
Manzano y Manuel Picón, etc. porque, como cantaba Luis Pastor, “Los tiempos están
cambiando” . Por cierto, en esta canción se coló Luis Pastor porque en una estrofa afirma: ...por mucho que le llaméis no saldrá del agujero... ¡Pues salió!
Y de
despedida Mario Benedetti junto a Quintín Cabrera ¿Se puede tener mejor dúo?
