The Doors, The End - «Es el final, mi único amigo, el final. De nuestros elaborados planes, el final. De todo aquello que permanece en pie, el final. Sin seguridad ni sorpresas, el final.»

  



   Aunque el presente blog tiene un carácter fundamentalmente musical voy a hacer una brevísima referencia bibliográfica. Tiempo atrás leí, de uno de mis escritores predilectos, uno de los finales de novela que más me han impactado. Un hijo, delante de la cama de su padre totalmente impedido escucha estas palabras:

“Consígueme esas alas… No puedo más… Ayúdame a marchar, Ekaitz…”

¿Por qué esa necesidad de abandonar voluntariamente esta vida? ¿Por qué dramatizamos la toma de decisión de quien, por razones que seguro no comprendemos, elige establecer el punto y final a su existencia? 

     Empezaré por recordar a Waldo de los Ríos.  Argentino y extraordinariamente famoso en mi época joven. Pocas veces un músico, sin ser cantante, adquirió una fama mediática tan relevante (se me ocurre que quizás, Juan Carlos Calderón). Si alguien no lo recuerda lo hará de inmediato al decir que fue el arreglista del Himno a la Alegría para ser cantada por Miguel Ríos. En 1977 decidió que, una vez cumplido ciclo, debía poner un fin brillante como sus obras y se disparó un tiro en la cabeza a los 42 años. ¿Por qué pensamos que a los 42 años aún nos queda mucho por vivir cuando la inmensa mayoría vive en la más absoluta "grisura" a los 30, 40, 50, 60,...? 

     Vemos una grabación de 1969 donde aparecen los dos artistas . El tema, no por conocido deja de impresionar.

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     Y vamos con Violeta Parra. Cerró su vida (se suicidó) en 1967 de un tiro en la sien cuando contaba 50 años. Volvemos aquí a la curiosa reflexión presuntuosa que nos invade a casi todos los humanos en el sentido que la vida debe acabar a los 100 años si es posible porque: “somos importantes en este mundo” (¿?). En fin, la autora del monumental tema “Gracias a la vida” decidió con un gesto majestuoso de gratitud establecer el fin de sus días justamente un año después de componer dicho tema.

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     “Estoy completamente seguro de que existe Dios y que Él me comprenderá y perdonará, pues mi sitio es estar junto a Lo, la mujer que siempre he esperado,  la mujer a la que he querido con toda mi alma, a la que he perdido,  y sin la que no puedo vivir. "
     
     ¿Quién dijo esa frase, aparentemente cursi, aparentemente superficial…? Pues la dijo Manuel Fernández Aparicio. Por el nombre no resultará familiar pero caeremos en su recuerdo si digo que era el organista de Los Bravos en su época más famosa. Bueno, digo organista pero creo que ahora se dice “teclista”, debe ser que queda más fino. Manolo Fernández, se casó en marzo del 68. Viajaba con su esposa a la boda de otro miembro de los Bravos, Miguel Vicens, un 30 de abril. De madrugada, Manolo tuvo un accidente con su Triumph rojo al esquivar a un camión. Su esposa murió en el acto. Manolo llamó al vocalista del grupo, Mike Kennedy, para decirle «he matado a Lo». Lotty Rey estaba embarazada. Manolo le pidió ayuda a Mike para suicidarse. Fue internado y pasó siete días en una cura de sueño. Los Bravos volvieron a actuar. Pero Manolo se mató con una escopeta de caza. Contaba 26 años de edad.

     He encontrado el programa de la RAI donde Manolo y Lotti se conocieron. Ella es la primera chica que aparece en el video. Año 1967.



¿Y por qué no acabar la presente entrada con el monumental tema de The Doors, “The end”, ya mentado en la entrada anterior? 1979